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El 'Trauma' de la Incomprensión: Tu gato no te odia, te grita para que captes la indirecta



Hernán de 28 años, después de un día de trabajo cansado, llega a casa y al abrir la puerta, el bueno de Odiseo (el gato de la familia) le lanza un maullido de bienvenida (que parece un grito de reclamo, más que una señal de alegría). Al día siguiente, Hernán no fue a trabajar y ve que cuando llega su hermana a casa de la universidad, Odiseo maulla gentilmente, en lo que parece ser un canto gregoriano felino.


¿Es que acaso Odiseo odia a Hernán? ¿O simplemente odia a los hombres?


Anécdotas similares a lo largo de los años las he escuchado de más de un catlover (hombre), quejándose por el maltrato sonoro del que son víctimas por parte de sus michis. Algunos incluso aduciendo que tienen gatos “sexistas”. Veamos ahora, qué dicen los especialistas.




Una reciente investigación, basada en miles de grabaciones de video, recopiladas por dueños de gatos en Turquía, obtuvo resultados contundentes al respecto: los gatos maúllan más a los hombres que a las mujeres.El estudio realizado por la Universidad de Ankara, logró documentar cómo los michis reaccionan al regreso de sus dueños y compararlo con su reacción frente al regreso de sus dueñas a casa.


Los hombres recibieron una media de 4,3 maullidos y ronroneos (durante los primeros 100 segundos), frente a una media de 1,8 para las mujeres.




Estas diferencias no se vieron afectadas por edad, raza o sexo de los gatos, y adicional a esto, los investigadores también estudiaron 22 comportamientos de los felinos caseros, siendo el maullido, el único que mostró variaciones de acuerdo al sexo del dueño.

Si bien el estudio no revela las causas exactas de este comportamiento, sus autores nos entregan una hipótesis interesante que se basa en todo el análisis de las grabaciones.


El número de vocalizaciones de los felinos, depende totalmente del nivel de atención ofrecido por el humano, y ahí es donde las mujeres demostraron interpretar de mejor manera las emociones del gato.


En resumen, nuestros felinos interpretan que los cuidadores masculinos requieren señales más explícitas para poder atender sus necesidades, que como vemos, se traduce en vocalización más intensa y repetitiva.


Así que ya saben Karen Macho, ¡a prestar más atención a esos movimientos de orejas y cola!


"El gato tiene absoluta honestidad emocional: los seres humanos, por una razón u otra, pueden ocultar sus sentimientos, pero el gato no."

Ernest Hemingway

 
 
 

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