¿Michi a la playa?: el kit de supervivencia para un verano seguro y sin estrés
- Richard Mauricio García-Arrese Aliaga
- hace 14 minutos
- 3 Min. de lectura


¿De pronto pensaste que llevar a tu gato a la playa sería buena idea porque él necesita relajarse después del estrés de tanto cazar cucarachas? , ¿te imaginaste con él caminando por la playa mientras que en tu mente se escuchaba algo de los Beach Boys?, ¿viste un video generado por IA de un gato surfeando mientras tomaba una piña colada y pensaste que sería buena idea replicarlo?
Pero alto ahí Karen, te tengo noticias. Los gatos son bastante diferentes a los perros, que sí podrían disfrutar de este tipo de paseos (que sueñan constantemente con atrapar pelotas mientras la brisa marina los envuelve suavemente).

Ahora, no quiero decirte que sea imposible llevar a tu gato si es que no tienes con quién dejarlo y te da miedo que algo malo le pueda suceder. Pero debes tomar en cuenta que el objetivo no es convertir a tu gato en un Gato Playero, sino convertir a tu gato en un Gatito Seguro en una Casa de Playa.
Te presentamos este kit de tips de supervivencia para que estas vacaciones con tu gato no terminen en ninguna emergencia veterinaria.

Lo más importante al llegar al hospedaje donde te quedarás con tu michi, es asignarle una habitación segura. A la que deberás llevarlo apenas llegues (incluso antes de desempacar la olla de tallarines rojos).
Las medidas básicas de seguridad que debes tomar en cuenta para esta habitación son las siguientes:
Al ser zona de playa, la mayoría de casas tienen todas las ventanas abiertas, para que se ventilen un poco los ambientes y combatir el calor. Por eso, intenta buscar un lugar que ya cuente con mallas de protección instaladas, así tu michi no intentará saltar y escapar por miedo al ruido de las olas.
Tienes que procurar asignar uno de los ventiladores (si es que hay, si no, lleva) a la habitación del gato, donde no debes apuntarlo directamente a donde estará el gato, debes buscar una ventilación indirecta.

Por el calor intenso, hay dos cosas muy importantes a tomar en cuenta:
Hidratación extrema: NUNCA le debe faltar agua a tu gato, y si es helada, mucho mejor. Para simplemente ponle algunos cubitos de hielo en el plato o en la fuente eléctrica.
Comida húmeda (latitas): sin dudarlo, este es el mejor aliado cuando se habla de hidratación felina. Incluso puedes llevarle algún treat húmedo (como Churu) y congelar varios para dárselo en esos picos de calor al mediodía.

Ya está en un lugar seguro, está bien alimentado. Por último y no menos importante, estos cuidados extra harán que la experiencia playera sea perfecta.
Protector solar: si tu michi es blanco o tiene las orejas/nariz rosadas, debes protegerlo con bloqueador de uso veterinario. Recuerda que el sol al mediodía es intenso.
El baño: no olvides llevar su propio arenero y su arena habitual. Este no es el momento
para experimentar lo que nunca antes probaste.

Para terminar, hablemos del peor enemigo de los gatos en la playa: el golpe de calor.
Es importante recordar que los gatos no sudan como los humanos y la única forma de liberar un poco el calor, es a través de las almohadillas de las patas y lamiéndose. Por esto, si identificas las siguientes señales de alerta, ayuda a tu gato de inmediato, porque el dejarlo pasar puede ser fatal.
Jadeo con la boca abierta (como si fuera un perro)
Encías de color rojo ladrillo intenso
Babeo excesivo
Mareo al caminar
Recostarse de lado y no reaccionar
Si aparece alguna de estas, envuelve a tu gato en una toalla húmeda (no helada) y acude a la veterinaria más cercana, porque el cuerpo de tu michi ya colapsó y necesita ayuda urgente.
¡Vaya! He visto muchísimas veces a un gato sin sonrisa —pensó Alicia—, ¡pero una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más rara que he visto en toda mi vida!"
— Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas (1865)




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